Gamificación en eventos: qué es, cómo funciona y por qué la mayoría lo hace mal
Añadir un sorteo no es gamificar. Te explicamos la diferencia y qué elementos hacen que la gente repita.
Lo que aprendemos organizando eventos que la gente recuerda.
Añadir un sorteo no es gamificar. Te explicamos la diferencia y qué elementos hacen que la gente repita.
La caseta más llena de la feria no siempre tiene el mejor producto. Tiene la mejor razón para entrar. Aquí tienes doce formas de crearla.
Las casetas que se llenan de gente tienen algo que las demás no: un motivo para quedarse. Estas son las ideas que generan ese efecto.
Un juego en una caseta no es entretenimiento de relleno. Es la razón por la que la gente se queda, consume más y vuelve al día siguiente.
Los sorteos en casetas fallan casi siempre por lo mismo: no están bien diseñados. Aquí tienes el sistema que funciona sin complicaciones.
Un buen cartel ya no es suficiente para que la gente hable de un festival. Lo que se recuerda son los momentos entre canciones.
La participación no se pide. Se diseña. Estas son las palancas que realmente mueven a los asistentes de espectadores a protagonistas.
Un sorteo mal planteado en un festival es ruido. Uno bien planteado es el tema de conversación de la noche. La diferencia está en tres decisiones.
Pedir datos en un festival puede salir muy bien o muy mal. La diferencia está en ofrecer algo que valga la pena a cambio de algo mínimo.
La mayoría de las dinámicas de empresa fracasan porque están diseñadas para la empresa, no para los asistentes. Estas son las que funcionan.
El problema del icebreaker corporativo es que cuando lo anuncias, la mitad de la sala ya está en modo defensa. Aquí tienes una alternativa que funciona.
El team building tiene mala fama porque la mayoría de las actividades están diseñadas por quienes nunca han tenido que hacerlas. Estas son las excepciones.